Fiesta mundial salesiana

(ANS – Cracovia) – El 27 de julio de 2016 se dio inicio a la fiesta del Movimiento Juvenil Salesiano, que forma parte del ciclo de eventos que acompañan a la Jornada Mundial de la Juventud 2016. Los jóvenes de todo el mundo han acupado toda la ciudad y el Movimiento Juvenil Salesiano ha llenado la EXPO Feria en Cracovia.

La mañana estuvo dedicada a la reflexión sobre la Misericordia en la vida de los jóvenes. En el “Forum SYM” asistieron los representantes de la Inspectoría Salesiana de 41 países, que recibieron el saludo del P. Fabio Attard, Consejero General para la Pastoral Juvenil de los Salesianos y Sor Borja, Consejera para la Pastoral Juvenil de las Hijas de María Auxiliadora . Tras la proyección de una película sobre la relación entre Don Bosco y la Divina Misericordia, comenzaron los trabajos en grupos lingüísticos.

Los jóvenes reflexionaron sobre los desafíos que el mundo pone delante de ellos para cumplir las obras de misericordia y el bien que uno experimenta al realizarlos. El trabajo era la formulación del mensaje del MJS al mundo, que será anunciado el próximo domingo y será entregado al Santo Padre el Papa Francisco.

La segunda parte de la mañana se dedicó al diálogo de los jóvenes con el P. Ángel Fernández Artime, Rector Mayor de los salesianos y la Madre Yvonne Reungoat, Madre General de las FMA. Los jóvenes de Eslovenia, Angola, Venezuela y México han preguntado cómo se puede vivir la misericordia en tiempos tan difíciles, lleno de guerras, inmersos en la violencia, en un mundo en el que se cuestiona la visión antropológica cristiana del hombre, vivir y compartir la misericordia con los demás, y cuál es la respuesta de la Congregación.

El Rector Mayor observó que los jóvenes de los ambientes salesianos, viven en peligro de no ser capaz de cambiar las cosas. La respuesta será vivir en unidad, que es una fuente de fortaleza. La Madre General hizo hincapié en que nuestra tarea consiste en mirar a otras personas con la empatía, así como nos enseña el Papa Francisco y es el mensaje de toda la Iglesia, con la debida atención a la idea clara de que la persona está dentro de un plan divino.

Para concluir se celebró la Eucaristía. En las palabras dirigidas a la asamblea, el P. Ángel Fernández Artime señaló que en el contexto de las Bienaventuranzas, el nombre de Jesús es la misericordia, y reconocer y aceptar a Jesús como el Señor de sus vidas significa que tenemos el derecho a vivir con esperanza. Cuando leemos las Bienaventuranzas nuestras vidas pueden cambiar.